Un ejercicio de transformación y creatividad. Partiendo de una imagen existente (la fotocopia), los niños intervienen y modifican su significado o estética. Utilizando el dibujo (añadir líneas, colores, patrones) y el collage (pegar recortes de otros papeles), aprenden a reimaginar la imagen original y a contar una nueva historia. Desarrolla el pensamiento lateral y la capacidad de deconstrucción.