La Copa de Rubin es una famosa ilusión óptica donde el niño debe decidir qué está viendo: ¿Una copa o jarrón en el centro? ¿O dos rostros mirándose de perfil? Esta figura demuestra que no podemos ver las dos cosas al mismo tiempo, enseñando la ley de la Figura y el Fondo y cómo el cerebro elige qué percibir.















