Este ejercicio enseña a los niños a ver los vacíos tanto como las formas. El Espacio Positivo es el tema o figura principal (la silueta de la mano, la silla, etc.). El Espacio Negativo es el fondo o el aire que rodea esa figura. Al concentrarse en dibujar y colorear el espacio negativo, los niños descubren la forma positiva de una manera indirecta, mejorando su composición y su precisión al observar contornos.